Vivimos en una era donde hay que invertir enormes cantidades de trabajo para lograr resultados concretos.

Nos frustramos, fallamos y nos desesperamos.

Te voy a decir algo, eso está muy bien. Es la forma en cómo crecemos realmente. Salir de la comodidad siempre debe ser una filosofía de vida.

Pero, no hay que engañarnos en pensar que todo lo que hacemos es importante.

Perdemos mucho tiempo en cosas que no valen la pena.

Mucha gente se engaña pensando que estar 8 horas diarias frente a la pantalla significa productividad.

La productividad se basa en la cantidad tangible de resultados que generes en un cierto tiempo.

Y por supuesto, se refleja en números. SIEMPRE.

Si vas a dedicar una semana completa sentado, piensa bien qué resultados necesitas lograr y medir.

Tim Ferriss, creador del libro The 4-Hour Workweek, establece 3 modos de pensar fantásticos que toda nuestra nueva generación basada en Internet necesita dominar.

Empecemos con el artículo.

Ley de Pareto. Más enfoque, más resultados.

El 20% de tu trabajo DEBE generar el 80% de tus resultados. La abismal mayoría lo hace al revés.

Un "FAIL" rotundo.

Nos pasamos 8 horas pensando en cómo resolver un problema que realmente no es tan importante. Y lo que es prioridad nos da miedo enfrentarlo y lo vamos posponiendo.

Lo nuevo, lo desconocido, los terrenos que nunca nos atrevemos a ejecutar, es en donde están los verdaderos resultados.

No está en sacar las copias, no está en abrir Facebook para ver si hay "Inbox", no está en pelearse con el bug que según tú es súper importante, no está en esperar una hora a que la otra persona conteste el mail.

Está en lo que genera MÁS valor.

  • Ese 20% de trabajo importante está en esa charla con clientes para cerrar un contrato más grande y ayudarlos en mayor medida.
  • En ese feature que parece imposible pero va a disminuir los tiempos de trabajo de tu equipo.
  • En ese diseño nuevo tan pedido que va a permitir que la campaña de Marketing sea un éxito.
  • En esa propuesta que siempre tienes guardada y nunca comentas.
  • En la gran visión de la empresa.
  • Piensa qué es lo más importante que hay que hacer y enfoca todo tu esfuerzo ahí.

    Recuerda tu preparatoria ó la universidad, el tiempo que te pasabas pensando en la persona que te gustaba.

    3 horas viendo el celular. Luego llamabas y después de descubrir el resultado, esa decisión ya te había llevado a algún lado, bueno ó malo, pero lograste avanzar.

    1 minuto vs 3 horas.

    Lo mismo pasa en nuestras áreas laborales. Ataquen lo más complicado, retador y difícil. No lo piensen tanto.

    ¿Lo demás hay que resolverlo?

    Claro, pero para eso están los siguientes puntos.

    Ley de Parkinson: No mañana, hoy.

    Todas las tareas que vas a ejecutar (relacionadas con tu 20%) deben ser cumplidas en menos de 72 horas. Sin excusa ni pretexto.

    Esto te obliga a pensar perfectamente bien en cómo lo vas a ejecutar.

    Te acuerdas cuando en la escuela nos dejaban un trabajo para dentro de 2 semanas. Lo común era esperar y pensar que teníamos un montón de tiempo.

    Un día antes de la entrega, sacabas esfuerzo de no se dónde y entregabas el trabajo, pasando la materia.

    Esta forma de pensar, aunque pudiera verse irresponsable, la puedes hackear.

    Todos bajo presión tenemos la habilidad de ejecución inmediata, que en grandes cantidades, son decisiones que te llevarán siempre hacia adelante.

    Empieza a armar deadlines fuertes que te permitan obligatoriamente sacar tus to-do's en menos de 72 horas.

    Si no las cumples, estás poniendo demasiadas, enfócate en pocas y ve agregando gradualmente.

    No te des oportunidad de pensar que tienes un mes. Tienes 3 días ó menos y se acabó. Go for it.

    Automatizar, delegar y eliminar

    ¿Qué pasa con el 80% restante de trabajo que no genera tanto valor?

    Es probable que no puedas dejarlo ahí y ya.

    Existen 3 niveles para ese trabajo específicamente.

    ELIMÍNALO.

    Indaga bien si ese proceso es muy importante. Si no es importante, déjalo ir. Que muera.

    Muchas veces pensamos que ciertos procesos tienen que hacerse porque si, cuando en realidad, que existan o no, no afecta el rendimiento de un negocio, aplicación, etc.

    Sintetiza. Menos es más. Corta de tajo y elimina.

    Si no hay forma de eliminarlo, el segundo nivel es AUTOMATIZARLO.

    Alguien tiene que hacer las facturas, alguien tiene que hacer los balances y los estados financieros.

    Piensa en cómo automatizarías ese proceso.

    No me digas que no se puede. Cautiva tu mente y dime qué forma pudieras, utilizando tecnología, crear una automatización.

  • Si necesitas enviar archivos, piensa en Dropbox y colocas ahí todo.
  • Si debes facturar físico, ¿qué tal facturación electrónica?.
  • Si necesitas realizar llamadas, qué tal crear un documento sintetizado y enviarlo a tus clientes.
  • Si necesitas hacer balances generales, ¿qué programas te pueden ayudar a generarlos más rápido y no tengas que pasarlos a mano?
  • Usa matemáticas, lógica, programación, apps. La idea es obtener más tiempo.

    Si ninguna de las 2 funcionaría, la 3ª es el último nivel. DELEGARLO.

    Jamás delegues si no has pasado por los 2 anteriores.

    Delegar debe ser un proceso que se debe de compartir con una persona de tu equipo que está aprendiendo ciertos procesos.

    Realizarlos manualmente le va a ayudar increíblemente a entender todo el mapa completo. Va a crecer inicialmente.

    Para él, todo eso es nuevo, le generará curiosidad, ideas, propuestas, que al final, es posible que te de más ideas para mover ese proceso en automatización ó eliminación en el futuro.

    Las personas deben dedicar siempre tiempo a lo que verdaderamente vale la pena.

    Enfócate en lo importante

    El tiempo es el activo más preciado que tenemos y lo desperdiciamos.

    Hagamos un esfuerzo porque cada segundo lo disfrutemos y se genere un retorno de inversión valioso.

    Vale más la pena salir con los amigos ó tu pareja y ver las nubes que estar haciendo una actividad que lo puede hacer un app.

    Generemos trabajo épico.

    Excelente semana.