¿Qué pasa cuando las empresas tienen en su filosofía: "Fallas y te vas"?

Estoy seguro que en algún momento de tu vida profesional sentiste que debías hacer algo, a pesar de que te detuviste por alguna orden directa de algún superior.

A partir de ahí, dejaste de proponer. De alzar la voz. Empezaste a dejar que las cosas fluyan por sí mismas. Te empezó a dar igual.

Te voy a dar un consejo. No lo hagas.

En este momento, todas las empresas que están levantando enorme cantidad de valor a sus clientes, realizando alianzas, ampliando mercados, liderando sectores, no están pidiendo personas que maten su capacidad de propuesta, al contrario, las pelean.

Hoy necesitamos gente que no la detenga la parálisis del miedo. Es normal tenerlo, pero no dejes que la situación determine constantemente tu vida profesional.

Si te identificaste, en esta ocasión voy a dar en el clavo del por qué una empresa no sobresale en el mediano-largo plazo ó peor, se enfrenta con grave crisis que termina aniquilándola.

No sólo lo digo yo, lo dice Seth Godin, Simon Sinek, Tim Ferriss, Grant Cardone, Jason Fried.

Todos ellos han encontrado una similitud de las empresas que fallan y terminan en números rojos. Este es una de las principales causas.

Comencemos con el análisis.

Las empresas mueren lentamente, no de golpe

Las empresas de bajo nivel piensan que si tú te sales del camino, dejas entrar peligros que pueden poner en riesgo toda la empresa.

Te voy a contar algo. Es un mito. No hay nada que mate a una empresa de golpe. Nada.

Entonces, ¿qué las mata?

Simple, un error que todos vieron y que por miedo a enfrentarlo desde todas las alternativas con los superiores y colaboradores, a alzar la voz y resaltarlo fuertemente, creció y creció hasta que culminó en una bola de nieve enorme.

Simon Sinek tiene una increíble anécdota que se relaciona excelente con un equipo empresarial óptimo:

“Imagina a un grupo de ciervos en la sabana, comiendo, todos atentos. De repente, uno de ellos escucha un movimiento entre los árboles. En ese momento, empieza a generar un movimiento de alerta y corre, el cual permite también alertar a todo su grupo. Ellos confían y se van con él. En ese momento, un león sale de entre los arbustos pero le es imposible alcanzarlos, permitiendo que el grupo pueda vivir otro día."

¿Qué pasa cuando en una empresa no existe la confianza suficiente para alertar sobre un peligro?

Exacto. Se ignora hasta que culmina en algo más grande.

Las empresas son sus equipos. Sin el factor humano que pueda decidir y alertar a los demás, terminan por ser devorados por una causa que pudo ser atendida.

Es aquí donde entra el tema del liderazgo, el cual está reducido a unas cuantas líneas:

“Ser un líder de clase mundial está en la capacidad de crear confianza a tu alrededor y ver por los demás"

Un equipo debe cuidarse entre sí mismo, apoyarse y enfrentar las incomodidades de la verdad.

De lo contrario, formará parte de la estadística mortal.

Desarrollar confianza interna en una empresa es una de las actividades más difíciles, te lo juro, pero es nuestra obligación generarla.

Quedarse callado no es la opción.

¿Por qué la gente no alza la voz?

El miedo al reemplazo. Así de simple.

Los directores, gerentes, las personas que tienen a cargo a muchas personas, generan inconscientemente un miedo de que todo puede ser reemplazado. Todo es un número.

Mata ese pensamiento.

No es que tu jefe sea mala persona, pero esto es una cadena. El miedo se traslada de superior en superior. Es artificial.

Cuando una empresa no confía en su gente y los trata como fichas, no existe un compromiso a mediano-largo plazo que les permita encontrar una retribución de lealtad en cada miembro.

Tim Ferriss tiene una modalidad en su libro “The 4 hour work-week” en el cual habla que las personas deben eliminar, automatizar y delegar tareas. Enfocarse en el 20% de tu trabajo que genere el 80% de los resultados.

Y ese 20% es lo más difícil y están en las tareas que implican entrar en lo desconocido (charlar con nuevos clientes, experimentar con un desarrollo web nuevo, una propuesta de ventas más estratégica, etc.).

En "Zero To One", Peter Thiel habla de que la tecnología jamás superará al hombre, si no todo lo contrario, lo complementa, porque el verdadero valor de un ser humano está en la capacidad de crear.

¿Qué puede crear?

Conexiones humanas, alianzas, soluciones, propuestas. Todo lo demás lo puede poner sobre tecnología y va en automático apoyándolo en alcanzar las metas importantes.

En "The Linchpin", de Seth Godin, se habla de la facilidad con la que las personas prefieren hacer trabajos de “bajo nivel” por miedo a destacar en trabajos de “alto nivel". Odian destacar, porque inconscientemente piensan que la crítica es fatal.

La verdadera plenitud profesional se encuentra en lo desconocido.

Todo lo vital para crecer está en los caminos que nadie, por temor, quiere tomar.

Recordemos un poco nuestro camino académico, donde la autoridad (un maestro) tiende a tener una voz superior en la cual todos deben de responder síncronamente.

No es que sea malo saber que existen ciertas reglas para mantener el orden y la disciplina. Es parte de nuestra sociedad generar guías para organizarnos y trabajar de una manera más eficiente.

Sin embargo, es muy común que se pierda el enfoque en esto.

Tu jefe seguro te pondrá un alto por su miedo a que salga todo mal en algo que propongas. Todo bien. Negocia con él y pídele que confíe en ti, asumiendo toda responsabilidad, claro está. Esto es un compromiso dual.

Tu empresa no quiere confiar

Existen muchas empresas que por más filosofía de unidad y trabajo en equipo busques, no se integra, ni cuaja.

Está bien. Tú intenta destacar y conectar. Si eres expulsado por “alzar la voz”, no te merecen. En serio, confía en mi.

Las empresas de clase mundial buscan personas de propuesta, en las que se pueda confiar, en las que no les de una parálisis avisar de que estén caminando por una línea hacia el precipicio.

El valor de una empresa no está en que tanto marketing inviertas, está en la capacidad con la que el equipo es capaz de responder y proponer entre ellos.

Lo interno refleja lo externo, como en la actitud hacia los clientes y la creatividad en llevar todo a un nivel más alto. Tarde ó temprano esto sale reflejado en algún lado.

¿Recuerdas a los "rudos" de la escuela que molestaban a todos y de repente uno de los chicos se levantaba para enfrentarlos. Y después de 2-3 veces de golpes, buscando defender lo que piensa, lo dejaban en paz?

Sé ese chico. Seamos él.

Ya sabes las reglas. Elige tu camino.