Cuando formas parte del ecosistema emprendedor te encuentras con personas admirables, incluso chicos muy jóvenes.

Es muy agradable charlar con ellos de los grandes logros, del futuro de sus empresas.

Inspiración. Motivación. Nada es imposible.

Es una licuadora de emociones positivas y de impulso emocional muy grande.

Sin embargo, en muchas ocasiones también he conocido sus fallos monumentales, donde la presión es tan alta que múltiples veces vieron su vida derrumbarse enfrente de ellos.

Familiar, social, económica. En todo el sentido.

Tanto que, sin los ambientes correctos, han acabado incluso en tragedias. Siendo serios con la palabra.

Esto, por un lado del emprendimiento.

Por el otro, las charlas con profesionales que están escalando en el área empresarial suelen vivir también un estrés abismal que sus puestos exigen hacia ellos.

Incluso aunque los sueldos sean buenos, llegan a un punto donde se siente una inseguridad enorme ante los colegas y jefes cuando se debe proponer nuevas ideas.

Hay una falta de confianza en sus propios equipos, incluso aunque en las reuniones se charle de "innovación".

"Mejor jugar a la segura y evitar ser despedido. Si fallo, nadie va a estar ahí respaldándome."

Esta mentalidad, tristemente, es muy común.

La mayoría de las empresas matan a sus empleados, poco a poco.

Un alto índice de enfermedades surge por el estrés tan brutal que las empresas ejecutan en la gente que trabaja para ellos.

Dando el falso mensaje que fallar es inviable.

Fallar es lo que se necesita para ganar.

Hoy vengo hablarte sobre el estrés, el miedo a errar y sólo decirte que todo estará bien.

Que a pesar de que tengas un increíble proyecto, puede morir pero no por las razones que tú crees.

Perder el juego no es fatal. El único peligro es que dejes de jugar.

El objetivo es ganar. Pero hay que fallar para llegar.

Nunca consideres que fracasar es el objetivo. Ganar es muy importante. Dominar vale la pena.

Necesitamos personas que realmente tengan ese switch mental.

Pero, sí debemos de cruzar ese fracaso incómodo primero y muchísimas veces.

Considera que existirán muchos proyectos que por más fuerza invertida, las probabilidades de tener éxito estarán en tu contra.

Aún así, inténtalo.

La forma en cómo nosotros obtenemos coraje y crecimiento profesional es con nuevas experiencias.

Y si en un momento te sientes sofocado, ahogado, sólo respira.

Imagina que estás escalando una montaña.

Está bien sentarse, ver lo que has recorrido, enfocar nuevamente el "por qué estamos ahí. Refuerza tu propósito inicial.

Luego, levántate y sigue.

No estás solo

Uno de los retos más grandes que estoy teniendo como profesional es el síndrome de superhéroe.

Moverme muy rápido con tal de llegar al objetivo.

Esto está muy bien. No estoy en contra de ese concepto.

Lo que realmente está mal es olvidar que tengo un equipo a mi lado.

Avanza con ellos. Comunica lo que estás haciendo.

No por el hecho de aceptar ó no consejos, si no más bien para estar fresco mentalmente.

Mientras más avances, más retos encontrarás.

Juega muy duro, pero si te enfrentas con un problema profesional demasiado fuerte, no dudes en charlarlo. Principalmente con tus colegas y jefes.

No me refiero a quejarnos todo el tiempo ó dar excusas, si no más bien a que hay momentos en la vida donde desahogarse es correcto.

Y si tienes una inteligencia emocional colectiva, te aseguro que tu equipo estará ahí contigo.

Luego, continúa y sigue escalando.

Eres genial. Nadie lo duda. Pero para llegar necesitarás de los demás.

El proyecto no funcionó, carajo.

A todos nos duele un momento de rechazo, disgusto ó incluso nuestra falta de disciplina.

Está bien, respira y acéptalo.

Después, cambia de rumbo, no de meta.

Que un proyecto no funcione no dependerá de que tantas ganas le pusiste, si no más bien de tu habilidad para generar valor.

Que muera un proyecto podrá ser difícil de aceptar, incluso parecido a un periodo de luto.

Pero no consideres que es definitivo. Será temporal y necesario.

La realidad del mundo

Considera que al mundo no le importas hasta que destacas y los puedas ayudar.

En todos los ámbitos profesionales siempre sé lo más realista posible.

¿Cómo destacar en un mundo tan complejo?

Nuevamente, generando valor.

Todos los proyectos que tengas en la vida deben generar un cierto nivel de valor.

Mientras más fuerte sea, más reconocido es y por lo tanto, más fácil de vender.

Si tienes un proyecto que está estancado, analízalo desde la perspectiva de qué tanto ayuda a la gente, qué tanto les importa.

Si nadie sabe de él, ten por seguro que fallará.

Esta lección es muy fácil de leer pero la realidad es que uno la aprende ejecutando.

Considera enormemente que el problema número uno del profesional es la obscuridad. La gente debe saber lo que haces, creas y resuelves.

Vales un montón

Nunca lo dudes.

El estrés y el miedo de fallar es el enemigo a matar.

El problema en sí mismo no es lo que te va a dañar, si no toda la presión y remordimiento interno que haces girar alrededor.

No existen problemas grandes, sino falta de experiencia para resolverlos.

Ante algún reto enorme debes mantenerte sereno y atacar el problema con todo tu talento.

Querido amigo, emprendedor, profesional, usuario, este artículo es para ti. Necesitamos más personas como tú.

Si ves a alguien que está con su proyecto y tiene dificultades, dile que el mundo está esperando el arte máximo de su persona y que no deje de luchar.

Al final, todo lo que tiene que ser, será.

No importa si es un emprendimiento ó una iniciativa en tu empresa, juégatela.

Si pierdes el partido, habrá otro. Y concéntrate, vas otra vez.

Desde el café donde escribo esto, sé que llegarás.